22 C
Buenos Aires
lunes 12 de abril de 2021
Cursos de periodismo

Bolivia: las elecciones en las que no ganó nadie

Cuatro meses después del regreso al poder del Movimiento al Socialismo (MAS) con Luis Arce Catacora, ex ministro de Economía a quien la elección de octubre había consagrado presidente, 7,1 millones de votantes, de una población de 11,5 millones, estaban llamados el domingo a elegir quién gobernará en los nueve departamentos y en los municipios del Estado Plurinacional de Bolivia. A pesar de que los medios, como en la última década y media, insistieron durante semanas sobre «el ambiente enrarecido por la violencia», las elecciones se desarrollaron sin problemas. “En Sopocachi, a pesar de que las mesas se tardaron más que nunca, la gente esperó haciendo fila, sin opinar sobre los candidatos y volviendo rápidamente a sus casas después de votar”, escribe a elDiarioAr desde La Paz una investigadora en Ciencias Sociales. Los resultados de la elección confirmaron, y aun enfatizaron, los rasgos más salientes, y las aristas más cortantes, de la vida política boliviana, especialmente aquellos que se hicieron más nítidos y únicos en el último lustro. Hay que admitir que el primero y el mayor entre todos ellos es el que destacó el presidente y líder histórico del Proceso de Cambio, Evo Morales Ayma: más acá de la discusión acerca de si el oficialismo ganó o perdió el domingo 7, de qué ganó y qué perdió, la única fuerza territorial, nacional –y aun internacional- es el MAS-IPSP (Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos).

Si el MAS es nación, la oposición es región o municipio. Si el MAS es todo el territorio, y todo el campo, el caudillismo opositor es ciudad. La oposición boliviana se impuso en ocho de los diez más importantes centros urbanos. En aquellos donde no triunfó, esto se debió más a la fragmentación opositora que a una persistente fortaleza del MAS.

eldiarioar.com  (www.eldiarioar.com)