Brasil disminuye los contagios de COVID-19 y la popularidad de Bolsonaro aumenta

    El presidente Jair Bolsonaro parecía estar una misión política suicida durante las primeras semanas de la crisis del coronavirus en Brasil.

    Cuando la cifra diaria de fallecimientos convirtió a Brasil en uno de los epicentros de la pandemia, Bolsonaro desestimó abiertamente los decesos como algo inevitable y arremetió en contra del distanciamiento social. Un juez le ordenó al presidente que utilizara un cubrebocas, una medida que Bolsonaro se mostró reacio a cumplir, alegando que su “formación atlética” le garantizaría una pronta recuperación.

    Con la economía en picada, el mandatario de extrema derecha empezó a librar batallas contra el Congreso, gobernadores poderosos e incluso algunos de sus ministros más populares.