Brasil presagia un estallido, frena su ajuste y agiganta la intriga de Fernández

Una nube oscura se instaló sobre Brasil en los últimos días, algo así como el presentimiento de la inminencia de una crisis tanto política como económica y social. Así las cosas, en medio de una escalada inesperada y sostenida del dólar, a los interrogantes sobre el futuro del Mercosur sembrados por el presidente Jair Bolsonaro, a la Argentina que Alberto Fernández administrará desde el 10 de diciembre se le suman los que surgen del futuro inmediato de un vecino clave para cualquier proyecto de “volver a encender la economía”. Menudo problema.

La continua sensación de crisis política corre por entera cuenta de su controvertido presidente, una máquina de generar enfrentamientos internos y externos, dado que ataca a pares como Emmanuel Macron o Alberto Fernández como si sus recursos de poder fueran los de Donald Trump y le permitieran tales lujos. La económica, en tanto, se vincula con una desaceleración inesperada (por algunos) de la economía brasileña en 2019 y las dudas que presenta para 2020. La social, por último, es aún fantasmal y surge de dichos oficiales que, llamativamente, presagian un estallido como los de Chile y Colombia, eventualidad ante la que esgrimen la vocación de aplicar una represión digna de una dictadura. ¿Será que la evocan?


El superministro de Economía, el ultraliberal Paulo Guedes, quedó en entredicho después de haber mencionado la posibilidad de que la liberación reciente de Luiz Inácio Lula da Silva genere una radicalización de la izquierda brasileña que recree en Brasil el descontrol que se ha apoderado de Chile.