martes 25 de septiembre

Buena onda macrista social club

De los mismos autores de las recientes “Esto es solo una breve turbulencia cambiaria que no impactará en la economía”, “No hay crisis”, “Lo peor ya pasó” y “El FMI es lo mejor que nos pudo pasar”, ahora llega el estreno de “No habrá más cambios en el gabinete”. Curioso rol el de la Jefatura de Gabinete en las últimas semanas, en las que la administración Macri atravesó los días más difíciles desde que ejerce el poder: parece más preocupada en instalar un relato optimista que en asumir una realidad muy problemática.

Acaso ese haya sido siempre el lugar preferido de Marcos Peña & Cía., los ex seis ojos presidenciales. También puede suceder que esta predilección relatora buena onda se esté profundizando ante la evidente y reciente pérdida de peso político y de gestión del área. Amén del impacto financiero y socioeconómico, hacia adentro del Gobierno la mayor crisis es la del circuito de decisiones, que hasta el último tiempo venía hiperconcentrada en Peña-Quintana-Lopetegui.


María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta convencieron al Presidente de la necesidad de que haya cambios. Por eso volvió la mesa chica política. Por eso Luis Caputo está a cargo del Banco Central. Por eso Nicolás Dujovne se hizo “dueño” del equipo económico. Por eso saltaron por los aires dos ministros que Macri no quería entregar, como también le pasaba con su admirado Federico Sturzenegger. “Así como Messi debe invitar a sus amigos a un asado y no a jugar con él el Mundial, Mauricio debería hacer lo mismo en el Gobierno”, ilustra una alta fuente oficial que sabe de las metáforas futbolísticas del mandatario.

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