¿Busca un banco central independiente? Mire hacia China

Los bancos centrales verdaderamente independientes comienzan a parecer una especie en peligro de extinción. Donald Trump retomó sus críticas al presidente de la Reserva Federal durante el fin de semana, pese a que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, manifestó su preocupación sobre los ataques del mandatario estadounidense en Twitter. Líderes nacionales de países como India y Turquía han puesto enorme presión para ajustar la política monetaria a su gusto. Uno de los bancos centrales que resiste con más fuerza es además uno de los menos probables: el Banco Popular de China.

Desde luego, nadie finge que la entidad no es servil a los líderes comunistas del país, pero la autoridad monetaria china, que trata de reducir el endeudamiento excesivo y está preocupada sobre el resurgimiento de burbujas de activos, ha hecho un trabajo más que encomiable para enfrentar la presión que le exige flexibilizar su postura en las últimas semanas. La interrogante es por cuánto tiempo puede dar pelea.


Sus esfuerzos se pueden ver con mayor claridad en el mercado de bonos. Hace solo dos semanas, bolsistas apostaban que el rendimiento del bono soberano a 10 años del país caería por debajo del 3 por ciento este año, un nivel que alcanzó por última vez en 2016 cuando el gigante asiático combatía contra la deflación. No obstante, desde inicios de abril la racha alcista de los bonos ha dado un vuelco. El lunes, el rendimiento subió a su punto más alto desde noviembre.