Cambiemos prepara un plan de gobierno y un «relato» sobre el futuro

Más allá de rechazar la plabra relato, el Gobierno entendió la necesidad de contar con una visión de largo y mediano plazo que especifique el rumbo.

Con la crisis cayendo encima del país como un rayo, hubo cuatro desaciertos cometidos por el Gobierno que tanto el círculo rojo como la oposición salieron a destacar de entre una lista más amplia: no tener un ministro de economía fuerte; la ausencia de un diagnóstico adecuado de la herencia; la falta de un programa de Gobierno, que incluya además un plan B ante la emergencia, y la incapacidad de instalar un relato propio sobre el futuro, no en el sentido kirchnerista del engaño y el discurso único, sino una visión de largo y mediano plazo que especifique el rumbo, con la dosis de esperanza que eso conlleva.


En el Gobierno reconocen sólo algunos de estos errores. Y rechazan de manera visceral la palabra relato, por entender que bajar un discurso de manera vertical desde el Estado a la ciudadanía es fascista. «En democracia no hay un relato único -dicen- sino muchas voces».

Como sea, más allá de la semántica en torno a la palabra relato, el Gobierno parece haber aprendido de los errores. Y comienza a preocuparle el futuro. En esa línea, Cambiemos prepara por primera vez desde su génesis una suerte de programa de gobierno para el caso de volver a ganar en octubre la elección presidencial.