Camming: la vida secreta de quienes trabajan en «el Uber del porno»

Todos los días, millones de brasileños se conectan a internet para encontrar personas que, del otro lado de la pantalla, están dispuestas a exhibirse sexualmente en vivo a través de una webcam.

Son trabajadores y consumidores de camming, un término tomado del inglés que se utiliza para describir a esta rama del mercado del sexo relativamente nueva en Brasil, que está más consolidada en Europa y Estados Unidos.


Aquí, el protagonista es Camera Prive, también conocido como CP, un sitio lanzado en 2013 que se presenta con la frase «Sexo en vivo por la webcam».

El sitio, el mayor de América Latina de transmisión de contenido erótico en vivo, presenta en su pantalla de inicio fotos de sus modelos registrados: mujeres, hombres y transexuales mostrándose en poses provocativas, a veces en parejas y en grupo.