miércoles 20 de febrero

Carlos Ulanovsky relata “El inefable Mundo Bayer”

Tuvo cuatro hijos, escribió más de una decena de libros y, si no árboles, plantó miles de semillas de ejemplos éticos, de idealismo y de coherencia. Hubiera querido vivir cien años, según le confió en 2016 a Silvina Friera en Página/12.Todo lo que nos ha legado representa un honor equivalente a mucho más de la edad a la que quería llegar: libros de investigación de características únicas; una tarea intelectual sobresaliente caracterizada por su vocación impugnadora, de origen libertario y de naturaleza pacifista; iniciativas que en muchos pueblos del país posibilitaron el cambio de calles llamadas Roca por el de Pueblos Originarios; el homenaje en vida de que montones de bibliotecas populares lleven su nombre.