Carlos Ulanovsky relata «El inefable Mundo Bayer»

Tuvo cuatro hijos, escribió más de una decena de libros y, si no árboles, plantó miles de semillas de ejemplos éticos, de idealismo y de coherencia. Hubiera querido vivir cien años, según le confió en 2016 a Silvina Friera en Página/12.Todo lo que nos ha legado representa un honor equivalente a mucho más de la edad a la que quería llegar: libros de investigación de características únicas; una tarea intelectual sobresaliente caracterizada por su vocación impugnadora, de origen libertario y de naturaleza pacifista; iniciativas que en muchos pueblos del país posibilitaron el cambio de calles llamadas Roca por el de Pueblos Originarios; el homenaje en vida de que montones de bibliotecas populares lleven su nombre.