miércoles 20 de febrero

Caso Darthés: la ruta del descrédito contra Thelma Fardin

Se difundió un video pornográfico de dos mujeres y se dijo que las protagonistas eran Thelma Fardin y su abogada, Sabrina Cartabia. Era falso. Se aseguró que la denuncia de la actriz contra Juan Darthés en Nicaragua había sido desestimada. También era falso. Para defender al actor, que sostuvo que la joven lo había querido seducir y no que él la había violado, según consta en la acusación, se editaron y se intervinieron viejas imágenes de la novela en la que trabajaron juntos con el fin de “demostrar”, a través de gestos, que ella estaba enamorada de Darthés. Y, en esta incesante operación de desprestigio, apareció la historia familiar de Fardin y de su padre, José Luis Fardin, condenado por haber abusado sexualmente de su media hermana, Carla Lescano. Sin embargo, el drama personal de sus protagonistas fue, también, publicado con imprecisiones poco inocentes.

Ninguna de estas versiones provino de las partes involucradas, de los abogados, de la Justicia o de los medios tradicionales de comunicación sino que todas se originaron en el mismo lugar: Twitter. A fuerza de la réplica masiva de usuarios, las noticias falsas e intencionalmente manipuladas cruzaron el cerco del debate virtual para instalarse en la opinión pública y, en algunos casos, en el expediente judicial. Pero, ¿quién está detrás de estas maniobras?, ¿cómo es posible que un grupo de tuiteros, en su gran mayoría anónimos, logre semejante nivel de influencia?