sábado 27 de noviembre de 2021
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Censura artística en Guantánamo

El tapete de oración de Moath al Alwi está manchado de pintura. Todos los días se levanta antes del amanecer y trabaja durante horas en un complejo modelo de barco elaborado con materiales reciclados; esta es una de las decenas de esculturas que ha creado desde su primera detención en la prisión militar de bahía de Guantánamo en 2002. Moath al Alwi es considerado un detenido de bajo perfil, pero su estancia en la prisión es indefinida; su arte es su refugio.

Las velas de los barcos de Alwi están hechas de retazos de camisetas viejas. Una tapa de una botella dirige un timón elaborado con piezas de una botella de champú, que gira con delicados cables de hilo dental. La única herramienta que Alwi usa para hacer estas elaboradas embarcaciones es un par de pequeñas tijeras de punta chata, como las que un niño de preescolar utilizaría. Eso es todo lo que puede tener en su celda.

Tres de los barcos miniatura de Alwi se pueden ver actualmente en una exposición en el John Jay College de Justicia Penal de la Ciudad Universitaria de Nueva York, junto con otras 32 pinturas y esculturas de otros prisioneros y exdetenidos. Mis colegas y yo curamos esta exposición después de enterarnos de que muchos abogados que han trabajado con los detenidos tienen archiveros repletos de arte de los prisioneros. En la atmósfera de vigilancia y control que es Guantánamo, estas piezas de arte son algunas de las formas en las que los detenidos pueden comunicarse con el mundo exterior.

Sin embargo, la semana pasada, el Miami Herald reportó sobre un cambio en la política militar: el arte de Alwi y los demás prisioneros de Guantánamo ahora es propiedad del gobierno estadounidense. Las obras ya no saldrán de los confines de la prisión y ahora pueden destruirse legalmente. A los abogados de varios prisioneros se les dijo que el Ejército tiene la intención de quemar las obras.

nytimes.com  (www.nytimes.com)