CFK y el desdoblamiento: coqueteo a tres bandas que no altera sus planes

La posibilidad que contempla María Eugenia Vidal de que la provincia de Buenos Aires desdoble las elecciones municipales y desenganche los comicios provinciales de los nacionales no altera el escenario electoral que vislumbra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien considera que la jugada de abrir el debate responde a un juego de tensión entre la gobernadora y la Casa Rosada, además de un coqueteo con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

La semana pasada, la gobernadora autorizó al oficialismo en la Legislatura bonaerense a avanzar en la creación de una comisión bicameral que analice el proyecto de ley que propone desenganchar las elecciones municipales de las provinciales, una iniciativa que venía empujando el massismo. La comisión trabajará en el tema en enero y febrero y emitirá un dictamen. En paralelo, Vidal admitió que estudia desdoblar la elección de la provincia de Buenos Aires de la nacional.


El desdoblamiento le permitiría al oficialismo quebrar el efecto arrastre que tendría en la provincia de Buenos Aires una eventual candidatura de Cristina y cortaría la dependencia que muchos intendentes tienen con la figura de la ex presidenta. Al mismo tiempo, salvaría a Vidal del riesgo de ir pegada a la boleta del presidente Mauricio Macri, prácticamente le aseguraría la reelección y abriría la posibilidad de que Cambiemos logre interrumpir una posible ola de triunfos peronistas antes de los comicios presidenciales. En contrapartida, dejaría a Macri sin los votos que podría aportarle Vidal en el distrito más importante del país.