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martes 28 de septiembre de 2021
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Cherán, el pueblo mexicano que expulsó a criminales y políticos

K’umanchikua es la palabra en purépecha para hogar, pero también significa “lugar de sombra”. Esta dicotomía adquiere una dimensión casi siniestra si se toma en cuenta que el hogar del pueblo purépecha, el estado de Michoacán, fue donde comenzó la llamada guerra contra los cárteles de la droga, la política de seguridad que forjó la sombra que se cierne sobre el resto de México desde 2006. Ahora parece que no existe un solo rincón del país donde la violencia y los grupos criminales que la ejercen no tengan presencia pero, contra toda posibilidad, está Cherán, una comunidad indígena purépecha de casi veinte mil personas que hace diez años decidieron levantarse para tomar el control de su pueblo.

Las cosas en México no van bien y el estado de Michoacán es uno de los lugares en donde van peor. Tan pronto llegué a la capital, Morelia, me topé con una marcha de personas que exigían justicia por feminicidios recientes, y en las calles del centro se podían ver muchos anuncios sobre personas desaparecidas. Cherán está a casi dos horas en auto desde Morelia, pero hay que saber a qué hora ir y qué caminos tomar para evitar ponerse en peligro. Pasando por Uruapan, en una de las avenidas principales, justo después de ver un convoy del ejército patrullando, se ve pasar a miembros del crimen en una camioneta pickup. Los hombres a bordo traen radios y están armados, van escuchando narcocorridos, despreocupados y a plena luz del día. Al entrar a Cherán, después de pasar un punto de revisión, comencé a pensar en las pláticas por teléfono que tuve con algunos de los habitantes del lugar antes de venir y su descripción del pueblo antes del levantamiento. Asesinatos, desapariciones, descuartizados, cobro de piso, miedo y la brutal deforestación de su bosque por parte de talamontes que trabajaban para el crimen organizado. En los pueblos vecinos las cosas no han cambiado, la violencia continúa y los bosques fueron talados y suplantados por huertas de aguacate, cuyo comercio también se usa para lavar el dinero de grupos criminales.

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