miércoles 17 de octubre

Cinco productoras concentraron la pauta del Senado que maneja Michetti

La gestión de las políticas públicas de comunicación se articula en una serie de elementos. El de la distribución de pauta oficial suele ser enfocado porque implica un mecanismo de relación directa entre las empresas de medios y los gobiernos. Como tema suele adquirir visibilidad cuando se dan a conocer los datos o cuando quienes no reciben plantean críticas y demandas.

En la actual gestión se reconoce como aspecto relevante que se divulga la ejecución del presupuesto del Gobierno nacional cada seis meses y de forma pública y abierta. En trabajos anteriores junto a Santiago Marino analizamos los rasgos salientes de la administración de Mauricio Macri en este aspecto. Por su parte, los números de los gastos en Ciudad Autónoma de Buenos Aires o provincia de Buenos Aires logran cierta visibilidad gracias al tamaño de los montos, aunque la información disponible es mucho menor. Lo mismo sucede con la publicidad oficial de los gobiernos provinciales de Córdoba o Santa Fe, por ejemplo.


La distribución de la publicidad oficial suele incluir mayor grado de discrecionalidades e irregularidades cuando menos se da a conocer. Es decir, cuando menos datos se conocen. Existen numerosos presupuestos de pautas estatales que son muy opacos en cuanto a destinos y criterios de distribución. La gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal no divulga ningún tipo de información más allá de la publicada en la ejecución presupuestaria. También se encuentran en las penumbras los gastos de poderes ejecutivos más pequeños (los municipales), de empresas o bancos estatales (YPF, Aerolíneas Argentinas, Banco Ciudad), del poder judicial y, también, del poder legislativo. Mientras que en un breve repaso por algunos sitios webs de periodistas y medios digitales puede percibirse la relevancia de estos presupuestos al momento de gestionar este dinero publicitario con los “profesionales de la información”.

Dejar un comentario