Cinco razones por las que la oposición podrá combatir a Trump

Las primeras semanas de Trump en el cargo dejaron consternada a la mayor parte del país. Con su avalancha de órdenes ejecutivas y hechos alternativos, haciendo de los extranjeros chivos expiatorios y amenazando el comercio con otros países, Trump confirmó lo que había temido la oposición: que dirigirá al país como un autócrata populista y un proteccionista paranoico.

Sus adversarios están sintiendo impotencia. Los demócratas se sienten desolados al ver cómo el Partido Republicano, el único partido que cuenta en el nuevo Estados Unidos, no se opone a ninguna de las propuestas de Trump.


Muchos demócratas temen que el trumpismo no pueda detenerse. Este temor no es infundado. La forma de gobierno nacionalista y populista-autocrática es un tipo de cáncer agresivo que no se detiene con facilidad. Surge en las democracias y después utiliza las instituciones democráticas para hacer metástasis. Las mismas instituciones que permiten el ascenso de externos que desafían al grupo en el poder —en especial, la libertad de expresión, los partidos políticos internamente competitivos y las leyes— pronto se convierten en blancos del autócrata en cuanto está en el cargo. Ese es el peligro de ese cáncer político: socava a las mismas instituciones que permiten su ascenso, por lo que bloquea a los futuros adversarios.