Como CFK, Macri tiene su cepo: no puede usar dólares, ni bajar la tasa, ni impulsar la economía

Mauricio Macri tiene su propio “cepo”. No es un “cepo” como el que había activado Cristina Kirchner para sacar adelante su segundo mandato, entre 2011 y 2015.

Se trata de un “cepo” diferente, pero que -como antes le sucedió la entonces mandataria- le pone límites muy claros a su margen de maniobra.


El punto en contacto entre el “cepo de Macri” y el “cepo de Cristina” es el dólar.

Lo de CFK fue muy evidente: a fines de 2011, una vez conseguida la reelección, y con un atraso cambiario que imponía una devaluación, la ahora expresidenta optó por encorsetar a las divisas que quedaban en las reservas y que debían resguardarse para pagar los vencimientos de la deuda.

Dicho de una manera cruda: los únicos privilegiados fueron los acreedores. El resto tuvo problemas para conseguir billetes verdes. Así fue como se impusieron cupos para importar, se creó un tipo de cambio más elevado para hacer turismo en el exterior y se generó un dólar “paralelo” para los ahorristas que querían atesorar.