lunes 18 de febrero

Cómo convertir el veneno más letal en una útil medicina

Medicina o veneno. La difusa frontera que separa ambos polos opuestos está marcada por uno de los parámetros más vitales y críticos en medicina: la dosis. Así, mientras un medicamento administrado con la dosis e indicación adecuadas puede curar, este puede transformarse en un veneno en cualquier momento al rebasar cierta dosis, llegando hasta al punto de matar. El célebre médico Paracelso ya lo afirmaba en el siglo XVI:  ”Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia está en la dosis”. De esta forma, sin que tengamos que vivir en un mundo al revés con lobitos buenos, príncipes malos y piratas honrados, el agua puede convertirse en un veneno y la toxina botulínica (el veneno más potente conocido) en una útil medicina. Tan solo es cuestión de dosis.