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miércoles 24 de febrero de 2021
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Cómo echar el coronavirus por la ventana del auto

A lo largo del último año, conforme las autoridades del sector salud han intentado contener la pandemia de COVID-19, los investigadores han concentrado su atención científica en una variedad de entornos potencialmente riesgosos: lugares donde se reúnen grandes grupos de personas y el nuevo coronavirus tiene mayores oportunidades para propagarse. Han tomado muestras en superficies en los cruceros, monitoreado el número de casos en gimnasios, recogido muestras en las unidades de ventilación de los hospitales, mapeado la disposición de los comensales en los restaurantes y modelado los procedimientos de abordaje en aviones.

Menos atención le han prestado a otro entorno de la vida cotidiana: el automóvil. Desde luego que un auto normal no transporta suficientes personas como para provocar un evento superpropagador, pero los autos conllevan sus propios riesgos: son espacios pequeños y sellados que hacen que la sana distancia sea imposible, además de que en ellos quedan atrapados los aerosoles, las diminutas partículas transportadas por el aire que pueden transmitir el coronavirus.

“Aunque te cubras el rostro de alguna manera, de todos modos expulsas aerosoles diminutos cada vez que respiras”, afirmó Varghese Mathai, físico de la Universidad de Massachusetts, campus Amherst. “Y si es una cabina cerrada, entonces sigues expulsando estas partículas diminutas y, naturalmente, se acumularán con el tiempo”.

nytimes.com  (www.nytimes.com)