Cómo es ser dueño de un partido político en la Argentina y ofrecerlo al mejor postor

– Acá está nuestro programa de gobierno. Y esta es nuestra hipótesis sobre cómo se va a desarrollar la elección y por qué deberíamos presentarnos.

– No, mirá. A mi la hipótesis no me interesa. Si ustedes quieren el partido, son diez palos. Les entrego el partido, la silla, la computadora, todo.


La reunión tuvo lugar no hace mucho, en la planta baja de un consultorio odontológico en la Ciudad de Buenos Aires. Los protagonistas fueron el asesor y mano derecha de uno de los candidatos de estas elecciones y un titular de un partido político nacional desconocido para el 99,9% de los ciudadanos argentinos. La conversación no avanzó, pero no fue la única que ese hombre mantuvo, vestido con su ambo de odontólogo y fumando un cigarrillo electrónico, con enviados de otros candidatos. Hoy, el sello que ofrecía por $ 10 millones integra uno de los frentes electorales oficializados por la Justicia.