domingo 9 de diciembre

Cómo funcionan los microchips que se implantan bajo la piel y permiten pagar sin efectivo ni tarjeta

La pequeña protuberancia en el dorso de la mano de Dave Williams tiene el tamaño de un grano de arroz y está entre su dedo pulgar e índice. Es apenas perceptible, pero cuando abre con ella la puerta de su casa se convierte en el centro de atención.

Este ingeniero de software británico, que trabaja para Mozilla, tiene un microchip incrustado en la mano, un circuito electrónico en forma de píldora que funciona con tecnología inalámbrica.


“Tengo muy mala memoria”, le dijo a la BBC. Por eso decidió implantarse ese pequeño dispositivo que le permite no entrar en pánico si se olvida las llaves de casa.

Es el mismo tipo de chips que se están poniendo demoda en Suecia y en otros países occidentales como Alemania, Australia y Nueva Zelanda, en donde se han llevado a cabo varias iniciativas para promover esta tecnología futurista.

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