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viernes 15 de octubre de 2021
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Cómo Instagram y la cultura hípster revivieron la publicidad pintada a mano

Algunos chicos punk no tienen sueños. Paul Lindahl andaba en su patineta y era baterista de una banda cuando soñaba con pintar anuncios. “Había una productora de pinturas en Portland, Óregon”, recordó. “Pensaba: ‘Dios mío, es genial. Murales de gran formato, quiero hacer eso”.

Antes de la llegada de los plóteres de corte de vinil de bajo costo, en la publicidad de todas las ciudades de Estados Unidos se usaban murales de gran formato pintados a mano. La pintura mural era un oficio que se transmitía a través de un sistema informal de aprendizaje, como la plomería o los tatuajes. Para mediados de la década de los noventa, cuando Lindahl comenzó a soñar, las oportunidades para los nuevos pintores eran contadas y remotas. Los anuncios pintados a mano se habían convertido en un producto para un nicho determinado, un último recurso caro en distritos trascendentales con leyes de señalización muy estrictas.

nytimes.com  (www.nytimes.com)