Cómo Nordstrom quiere salvar sus tiendas de ropa: vaciándolas

Imagina una tienda de ropa sin ropa. Un punto de venta donde sólo hay dependientes y probadores. Es más o menos el concepto que está empezando a aplicar la cadena de distribución textil Nordstrom. Estas tiendas estadounidenses son muy similares a la manera de los centros comerciales de El Corte Inglés, vendiendo distintas marcas de gama media y alta. Arrancando en julio de 2018, ya han abierto tres tiendas que funcionan sin inventario. Y, dado que están teniendo cierto éxito, es interesante conocer su cambio de negocio por si se convierte en una tendencia a seguir por el resto del sector.

El nuevo modelo Nordstrom: sus tres tiendas en Los Ángeles y otra más en Nueva York de entre 120 y 240 metros cuadrados funcionan, sobre todo, como punto de recogida online. Compras por Internet y en menos de seis horas llega a su destino. Además, tienen manicura y pedicura, una zona de cafetería y relax (por cada servicio que contrates tienes una bebida gratis) y el párking gratuito. Hay gente que incluso podría ir a estas tiendas “vacías” a pasar una tarde de relax.


¿Qué necesidad hay de ver mil prendas? Estas tiendas de recogida ofrecen varios servicios que cambian la experiencia de compra tradicional: sastrería, reserva de piezas (en vez de comprarlas, te las mandan para que te las pruebes y allí decidas) y personal shoppers, uno de sus nuevos servicios más solicitados, a razón de 400 dólares sus servicios de tres horas.