Cómo planean vencer el “jet lag” en el vuelo más largo del mundo

La aerolínea Qantas Airways abandonará la rutina tradicional de servicio a bordo para el maratónico viaje sin escalas de este fin de semana desde la ciudad estadounidense de Nueva York a la australiana Sidney. Con casi 20 horas, el viaje sin precedentes se convertirá en el vuelo más largo del mundo. Es una prueba clave, ahora que Qantas se prepara para comenzar servicios comerciales directos que conectan Sídney con Nueva York y Londres a partir de 2022.

Como parte de la investigación dirigida a reducir el desfase horario, los pasajeros a bordo cambiarán efectivamente a la hora de Sidney tan pronto como salgan de Nueva York el viernes por la noche, informó Qantas. En lugar de seguir la práctica estándar de servir comida y apagar las luces después del despegue, Qantas planea mantener a todos despiertos durante seis horas, con la ayuda de alimentos que contengan pimientos picantes y especias.


“La investigación de pasajeros probará alternativas a cómo las aerolíneas han administrado el servicio en vuelo durante décadas”, asegura el director ejecutivo de Qantas, Alan Joyce. El itinerario tradicional de la industria puede no ser la mejor manera de cambiar el reloj del cuerpo a la zona horaria del destino, afirma.