¿Cómo se desarrolló Corea del Sur?

Si hoy dijéramos que, en 60 años, un país como Angola o Rwanda van a estar a la vanguardia tecnológica mundial, con niveles de pobreza casi nulos y una esperanza de vida superior a la de Holanda o Finlandia, seguramente nos tildarían de delirantes. Si, en 1960, hubiéramos dicho lo mismo acerca de Corea del Sur -país cuyo ingreso per cápita era similar al de estados del África Subsahariana como Zambia o Chad- nadie nos hubiera tomado en serio [1] . Sin embargo, entrando en el 2020, encontramos que Corea pasó rápidamente del Tercer Mundo al Primer Mundo. Su ingreso per cápita es hoy similar al de Japón, España y Nueva Zelanda. La pobreza -si se midiera como se hace en Argentina- ronda el 5% [2], y la brecha entre ricos y pobres es similar al promedio de la Unión Europea. Asimismo, la esperanza de vida de Corea está hoy en el top ten mundial (82,7 años, por encima de países como Suecia, Finlandia u Holanda). No sólo eso: la gran mayoría de las exportaciones coreanas son manufacturas complejas (electrónica, autos, naval, maquinarias). A su vez, Corea es, junto con Israel, el país del mundo que más esfuerzos de innovación hace: gasta 4,3% de su PBI en investigación y desarrollo (I+D), muy por encima del promedio de los países desarrollados y, ni que hablar, Argentina (0,5%). Esto último es inentendible sin el espectacular éxito que tuvieron empresas como Samsung, LG o Hyundai, que son la columna vertebral de su estructura productiva. Pero, ¿cómo se produjo el milagro coreano?