Cómo superé mi adicción al celular (y cómo podés hacerlo vos)

Me llamo Kevin y soy adicto a mi celular.

Y si te parecés algo a mí -las estadísticas sugieren que probablemente sí, por lo menos en lo que respecta a los teléfonos- vos también tenés un problema.


No me encanta referirme a lo que padecemos como una adicción. Eso parece ser demasiado estéril y clínico para describir lo que les está pasando a nuestros cerebros en la era del celular. A diferencia del alcohol o los opioides, los móviles no son una sustancia adictiva, más bien tienen un impacto ambiental en toda nuestra especie. Quizá algún día desarrollemos la estructura biológica adecuada para vivir en armonía con las supercomputadoras portátiles que satisfacen todas nuestras necesidades y nos conectan con una cantidad infinita de estímulos. Sin embargo, eso aún no ha sucedido para la mayoría de nosotros.