Cómo vencer a la inflación: tres opciones que garantizan mejor rendimiento que el dólar

Hasta el año pasado, cuando un ahorrista empezaba a acumular pesos para concretar un objetivo en el corto o mediano plazo, como hacer una reparación en el hogar o irse de vacaciones, la alternativa más recomendada era ir adelantando pagos o comprando parte de los insumos que se iban a utilizar porque era difícil y riesgoso encontrar una herramienta financiera que pudiera competir con la inflación. Pero las tasas de interés positivas vinieron a cambiar ese escenario.

Un rendimiento positivo es aquel que supera la evolución de los precios y permite obtener una ganancia real. Entonces, si el dinero está destinado a pintar la casa, el año pasado lo mejor era comprar una lata de pintura cada mes con lo acumulado. En 2016, si se invierte el ahorro mensual en Lebac, por ejemplo, al final del período se podría comprar la misma cantidad de pintura y tener un excedente para pagar la mano de obra porque los pesos en la cuenta crecieron más que el valor del material.


«Los bonos ajustados por CER hoy tienen un rendimiento del 3,5% por encima de la inflación, y algo similar pasa con las Lebac a 35 días», explica José María Echagüe, gerente de inversiones de Megainver.