Con aval de los gobernadores, Fernández gambeteó a los ultras de Cambiemos

En una jugada colectiva que incluyó las conversaciones de Máximo Kirchner y Sergio Massa con los jefes opositores y a los acuerdos que cerró la Casa Rosada con los gobernadores radicales, que ejercieron presión sobre sus legisladores, el Frente de Todos logró superar el primer desafío en el Congreso y llevará este jueves al recinto de la Cámara de Diputados la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva que pide el presidente Alberto Fernández.

A horas de su debut en el recinto, el oficialismo pasó un mal trago el martes por la noche, cuando el interbloque de Juntos por el Cambio anunció que no daría quórum en la sesión prevista para el jueves. Como más de una veintena de diputados del Frente de Todos renunció a sus bancas para pasar a las filas del Ejecutivo, sin los diputados de Juntos por el Cambio en el recinto, al oficialismo no le alcanzaba el número para iniciar la sesión en la que pretendía tratar el proyecto.