Con la mira en el posmacrismo, el ala política toma distancia de Carrió

La guerra entre el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y Elisa Carrió no comenzó en las últimas 48 horas, cuando la diputada lo acusó de “entregar” las elecciones a los gobernadores del PJ. Frigerio lo venía observando: las críticas de Carrió hacia su figura fueron incrementándose, en especial desde el acuerdo por el Presupuesto 2019 con los gobernadores del PJ, pero, especialmente, luego del resultado de las PASO. Los desbordes verborrágicos de la diputada iban a seguir, le había expresado a su equipo.

Acaso por ello lo habló directamente con Mauricio Macri y con el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Ambos lo calmaron y acordaron que se le dé un respaldo presidencial explícito. Por ello, ayer por la mañana Macri salió a responder a Carrió y dijo: “Yo confío en Rogelio. En todo lo que Rogelio ha hecho bajo mi conducción y liderazgo”.


Todo comenzó cuando el concejal de Ushuaia, Tomás Bertotto, le hizo creer a la diputada que dos obras que licitó y adjudicó la gobernadora Rosana Bertone dependen de Interior. Se trata de dos proyectos de Gancedo SA, cercana al círculo kirchnerista.