Conducir mirando el móvil ya es más peligroso que hacerlo bajo los efectos del alcohol

Durante años, las campañas de concienciación de la Dirección General de Tráfico habían fijado su mirada en el alcohol. El consumo de sustancias provocaba un inaceptable volumen de accidentes mortales, y se trataba de una causa corregible desde la propia actitud de los conductores. Puede que ahora necesitemos virar nuestra atención hacia los teléfonos móviles: las distracciones ya son tan peligrosas como el alcohol.

Lo asevera un estudio elaborado por Zendrive, una aplicación estadounidense que controla diversos parámetros en el comportamiento de los conductores. Si la tendencia continúa, al menos 1 de cada 5 conductores será un “adicto al móvil” en 2022. Es un problema: las distracciones son la primera causa de accidentes de tráfico tanto en Estados Unidos como en España (un 33%), por encima del consumo de sustancias.