martes 7 de diciembre de 2021
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Contratar un hacker para un delito es rápido, fácil y barato

En Argentina conseguir los servicios de un hacker y encargarle un trabajo ilegal es extremadamente fácil. Para entrar al e-mail del hijo, violar el Facebook de un socio, el Twitter de un competidor o “voltear” el blog de una ex, basta con buscar unos minutos por internet, elegir un “proveedor” y, tras pagar una cifra de alrededor de US$ 30, sentarse a esperar el resultado. Sin embargo, según los expertos, éstos pueden inútiles e incluso riesgosos para el contratante.

“Los servicios más solicitados son contraseñas de correos para espiar a parejas, hijos, empleados y socios”, le contó a PERFIL, vía mail, un hacker que aceptó el reportaje. “También nos piden bloquear ciertas páginas web, espiar conversaciones de WhatsApp, conseguir passwords de Facebook o de otras redes similares”.

Otro de los oferentes de este tipo de acciones con el que se contactó este diario agregó: “Si bien lo que más nos piden es acceder a redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram de otras personas; también recibimos muchos encargos para hacer cambios de notas en sitios de universidades o de escuelas”.

Por otra parte, uno de los entrevistados –que dio indicios de tener la base en Perú– detalló que integra un equipo de hackers de diversas partes del mundo y comentó: “Tenemos un promedio diario de diez clientes que nos llegan desde Argentina”.

perfil.com  (www.perfil.com)