Corea del Centro

“Desde que asumió este gobierno estoy en carne viva, y particularmente sensible a todo intento de borrar los logros del pasado para justificar el desastre del presente, y me entristece la hipocresía con la que los medios cubren de lodo el pasado para que el barro del presente parezca oro”, me escribió un profesor de la universidad pública hace unos días criticando a PERFIL.

Casi al mismo tiempo, el feriado del 25 de Mayo, Luis Majul publicó en La Nación una columna criticando a quienes –como PERFIL, entre otros– no aceptamos ser arrastrados por el discurso de moda de esta época. En sus palabras: “Sólo están ocupados en que no se los etiquete. No quieren que se los confunda con el periodismo militante K. Y tampoco desean que se suponga que están de acuerdo con un gobierno ‘de derecha’. (…) Entonces un día fuerzan un argumento anti K y al siguiente sobreactúan una crítica al Presidente. Se presentan a sí mismos como neutrales, pero en el fondo son dogmáticos. Hay una broma para identificar su equidistancia de ‘mentirita’. Se dice de ellos que no pertenecen ni a Corea del Norte ni a Corea del Sur, sino a un país que no existe: Corea del Centro” (lanacion.com.ar/2027133-la-falsa-grieta-de-la-prensa-argentina).