Cristina Kirchner, la escritora exitosa: abrazos, bromas, selfies y muchos dedos en V

«La palabra perfecta» fue su gran hallazgo. Para la ex presidente Cristina Kirchner escribir un libro es, fue, eso: encontrar la perfección de la idea al poner en letra escrita -esa letra «de molde» que menciona tantas veces con furia en sus discursos- una memoria que es, siempre, selectiva. Después de mantener en secreto durante un año su nueva vocación y salir a la calle convertida en mega bestseller, la senadora lo explicó así. «Mirás, corregís, pensás, volvés a escribir. La palabra perfecta, como digo yo».

Inusualmente moderada («muy lejos estoy de querer ofender a nadie») y sobre todo en clave de visitante cautelosa a un espacio que no es el suyo por naturaleza: así se la vio y se la escuchó. Pese a estar ante una audiencia cautiva, pareció dispuesta a seguir las reglas y habló mucho menos de lo que podría haberlo hecho en otro escenario. No estaba en el Patio de las Palmeras de la Casa Rosada ni en cualquier lugar y no sólo porque se tratara de la Feria del Libro. Así, sin desbordes y con una apuesta elaborada, CFK fue durante un rato la dueña del auditorio Jorge Luis Borges de La Rural y hasta se animó a la ironía cuando el auditorio a pleno le cantaba el entusiasta «Cristina, Presidenta». «Son incorregibles, ya lo dijo Borges», dijo, y los conquistó.