Cristina, la madre de la criatura menos pensada

No estuvo en el búnker de la victoria, no se quedó con el flash de las cámaras y ni siquiera se llevó las mayores ovaciones de la noche. A 2.500 kilómetros de distancia, Cristina Fernández de Kirchner celebró desde un impensado segundo plano la victoria arrolladora del Frente de Todos, la alianza que se propuso construir desde que dejó el poder, en diciembre de 2015, y que dejó a su candidato, Alberto Fernández, a las puertas de la Casa Rosada.

Fue Cristina la arquitecta que puso en marcha el armado de la unidad peronista y la que terminó de dar todo por el triunfo cuando decidió correrse de la carrera por la presidencia, a la que la lanzaba, insistente, la militancia más fiel. La ex presidenta había anunciado varias veces que no pensaba ser “un obstáculo” para el armado del frente plural con el que, pensaba, era posible ganarle a Mauricio Macri. Fue el 18 de mayo cuando pateó el tablero y anunció, para sorpresa de toda la política, que el candidato a presidente sería Fernández.