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viernes 24 de septiembre de 2021
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Cristina negocia, pero domina ¿Alcanza para asegurar el 2023?

El viernes a la mañana, en su casa de Ciudad Jardín, en El Palomar, Sergio Palazzo recibió un mensaje de un periodista que le dijo: “sos candidato”. El líder de La Bancaria respondió enseguida con una negativa rotunda. “Para nada. Hay muchos. (Héctor) Daer, (Hugo) Yasky, (Walter) Correa, (Vanesa) Siley, Karina Moyano, gente del SMATA. Yo estoy con Covid. Tengo los dos pulmones comprometidos y neumonía bilateral. Me estoy recuperando de a poquito y no estoy hablando con casi nadie porque mi familia me tiene controlado”, escribió. Más tarde, lo contactaron otros tres periodistas y a todos le respondió lo mismo. A Palazzo le resultaba improbable lo que ya se rumoreaba en la comandancia del Frente de Todos y el grupo reducido de sindicalistas que se identifican con Cristina Fernández.

Sin embargo, esa misma noche, al radical alfonsinista que estuvo entre los más duros críticos del macrismo volvió a sonarle el teléfono y no pudo ni quiso decir que no. La vicepresidenta de la Nación y jefa del espacio decisivo dentro del Frente de Todos era la que le ofrecía el cuarto puesto en la lista de candidatos en la provincia de Buenos Aires. Al día siguiente, todavía débil y fatigado, Palazzo fue a firmar como candidato de Cristina en la provincia. El líder de La Bancaria, que en el último gobierno de CFK se cansó de hacer paros contra el Impuesto a las Ganancias, hoy es su sindicalista preferido, de acuerdo a la boleta que verán en el cuarto oscuro los bonaerenses que vayan a votar el 12 de septiembre.

El llamado de la ex presidenta a Palazzo es uno de los datos que confirma hasta qué punto estuvo involucrada en la conformación de la propuesta electoral del Gobierno y hasta dónde esa propuesta expresa la correlación de fuerzas dentro de la alianza oficialista. Así como designó a todos los sindicalistas alineados con su espacio -Yasky, Silley, Correa-, dejó afuera a toda la cúpula de la CGT que se dispuso al colaboracionismo durante los años de Macri presidente y sigue ahora ausente por completo, mientras el salario real -medido al dólar oficial- se convierte en el más bajo de la región. Cristina no agradece la pasividad de los Gordos ante el derrumbe de los ingresos sino que factura a su manera la que tuvieron durante la aventura de Macri en el poder. Tampoco Hugo Moyano logró incluir en las listas a nadie de su espacio. El ministro Daniel Arroyo entró relegado en el décimo segundo puesto y Daniel Menéndez, de Barrios de Pie, ingresó en el número 16. Menéndez acaba de fusionar su organización con el Movimiento Evita, la histórica competencia de La Cámpora a la hora de la disputa entre organizaciones con peso territorial. Alineado con la estrategia de Máximo Kirchner, Juan Grabois tampoco tuvo motivos para festejar, sino todo lo contrario.

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