domingo 21 de octubre

Cuál es la verdadera cara de la elite brasileña

En 1967, Mick Jagger y Keith Richards, estrellas de los Rolling Stones, íconos de la nueva corriente cultural que arrasaba el tradicionalismo y conservadorismo británico, así como otras figuras simbólicas del naciente rock inglés, estaban siendo judicial y policialmente acosados por consumo de drogas. Habían sido ambos condenados a seis meses de prisión; el establishment británico festejaba este cachetazo sobre los insolentes mocosos que sin ser parte de la elite de golpe nadaban en fama y dinero y no “hablaban bien”. La sociedad inglesa entendió enseguida de qué se trataba, y se fue dividiendo. Los acusados recibieron apoyo de colegas de ruta – por ejemplo, un saludo de los Beatles en la tapa de Sargento Pepper y canciones de los acusados grabadas por The Who. Cuando en este tenso ambiente venía la apelación a la condena, un hecho cambió radicalmente el contexto: un editorial de The Times: “Quién quiebra una mariposa en una rueda?” Frase que, en inglés, hace referencia al exceso del uso de fuerza – siendo la rueda la común forma de tortura medieval. Su autor, William Rees-Mogg, cuestionaba que si se deseaba querer hacer un símbolo del conflicto entre los sanos valores tradicionales y el nuevo hedonismo, habría que tener seguridad que los primeros incluyan tolerancia y equidad otorgándole a Jagger exactamente el mismo trato que a cualquier persona, ni mejor ni peor. Lo que no era el caso: era clara la sospecha que había recibido una condena más severa. Poco después, tras la apelación, quedaron en libertad, y la sociedad inglesa sintió que mucho tuvo que ver este editorial, que es famoso y referencia desde entonces. Al final, la ‘salvación’ vino del lugar menos esperado, el tradicionalismo The Times.


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