Cuanto más vivan tus padres, más vivirás tú

    Que uno viva más o menos depende de muchos factores, como el ambiente la genética o los hábitos. Pero que los padres vivan mucho también ayuda. Un estudio con casi 200.000 personas ha mostrado que cuanto más vivieron sus progenitores, más lo hicieron los hijos. De hecho, por cada año de vida extra, la incidencia de algunas enfermedades (pero no otras) se reduce.

    Un grupo de investigadores de varios países siguieron la pista a 186.151 británicos. Cuando iniciaron el estudio, publicado en Journal of the American College of Cardiology, los más jóvenes tenían 55 años y los mayores, 73. En todos los casos sus dos padres ya habían fallecido. Les preguntaron qué edad tenían sus progenitores cuando murieron y los controlaron durante los ocho años siguientes.