lunes 26 de septiembre de 2022
Cursos de periodismo

Cuanto peor mejor: el éxito del canje depende de cerrar cualquier chance de acuerdo

Declarar el desacato era lo que correspondía”. La frase no salió de la boca de Paul Singer ni de ninguno de los abogados de los fondos buitre; la pronunció un funcionario del Poder Ejecutivo. Después de haber anunciado por cadena nacional un proyecto de ley para cambiar la ruta de pago de la deuda reestructurada y realizar un nuevo canje voluntario, el Gobierno esperaba una rápida censura del juez de Nueva York Thomas Griesa. Los funcionarios entienden que el éxito del nuevo canje radica en que los acreedores lo vean como la única alternativa que tienen para cobrar lo que Argentina seguirá depositando regularmente.

El Gobierno decidió avanzar con el nuevo canje a comienzos de la semana pasada. Como Griesa ya había advertido que cualquier intento de cambio de jurisdicción para evadir su sentencia sería declarado contrario a la ley y también había amenazado con declarar al país en desacato, en el equipo del ministro de Economía, Axel Kicillof, descontaban que esa sería la inmediata reacción del juez ante la jugada oficial. Pero no sucedió.

Si bien declaró ilegal un proyecto de ley enviado al Congreso argentino -algo insólito, por otra parte- el magistrado no declaró el desacato del país y siguió instando a las partes a buscar un acuerdo.

«Cuanta más esperanza haya de un arreglo, ningún fondo de inversión va a mover un dedo», razonaron en el Palacio de Hacienda.

cronista.com  (www.cronista.com)