“Cuenta tus orgasmos, no tus calorías”: las empresas de productos sexuales se estrenan en el CES

“El orgasmo es un derecho humano”. “Cuenta tus orgasmos, no tus calorías”. “De acuerdo con mi reloj inteligente de fitness, me he masturbado durante cuatro kilómetros”. Son solo algunas de las frases que se pueden leer al dar una vuelta por el CES, la mayor feria de tecnología de consumo del mundo, que se celebra en Las Vegas (Nevada, EE UU). En este evento se exponen succionadores de clítoris, collares y anillos vibradores, masturbadores masculinos y aparatos para controlar la eyaculación. La tecnología lleva décadas presente en miles de productos sexuales de todo el mundo. Pero la organización del CES ha tardado más de 50 años en permitir exponer en la feria este tipo de dispositivos.

Lo ha hecho por primera vez en esta edición después de que un juguete sexual para mujeres fuera objeto de polémica el año pasado. El robot Osé Robotic Massager, desarrollado por la empresa Lora DiCarlo, ganó uno de los premios de innovación que otorga el CES. Pero poco después se lo quitaron. Las reglas indicaban que los productos considerados «inmorales, obscenos, indecentes y profanos» no podían optar a los galardones.