miércoles 5 de octubre de 2022
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De Beyoncé a Rosalía, ¿a qué viene el excéntrico uso de las mayúsculas en el pop?

Si entra en su plataforma de reproducción de música preferida y pone cualquiera de los dos discos más radiados de este verano —Renaissance, de Beyoncé, y Motomami, de Rosalía—, advertirá un pequeño gran detalle: los títulos de todas las canciones están escritos en mayúscula. Pero es que no solo las tendencias musicales han mutado con los años, también lo ha hecho la estética de las listas de éxitos. Quizá no las oficiales, como la española o la británica, que conservan sus propias reglas de escritura y capitalización, pero sí las de Spotify. A menudo observar los títulos de las canciones que ocupan el top 50 global de la plataforma sueca es suficiente para que los ojos den vueltas en órbita. La variedad de tipos de escritura es prácticamente equiparable a la variedad de personas que habitan en el mundo. Ni títulos ni nombres se rigen ya por las estrictas reglas de estilización de una academia o una discográfica.

Históricamente ha habido una diferencia significativa en el uso tipográfico de las mayúsculas en español e inglés. En español, la primera letra de los títulos de canciones va en mayúscula pero el resto, en minúscula. Pero, en inglés se escribe en mayúscula la primera letra de cada palabra, especialmente todos los nominativos, adjetivos y verbos. Una práctica que al parecer proviene de la primera versión de la Constitución estadounidense. Es decir, donde los anglos escriben Don´t Cry For Me Argentina, en español se usa No llores por mí Argentina. En España en ocasiones se ha copiado el estilo anglosajón, como en Santos Que Yo Te Pinté, de Los Planetas. Sin embargo, visualmente resulta exagerado y artificial. Las reglas y convenciones de escritura de nombres y títulos casi siempre se han respetado en la industria musical. Ya fuera en las versiones físicas de álbumes (CDs y vinilos o en su versión digital.

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