De los amantes de la cerveza a los «haters» del PowerPoint: los partidos más raros

Es de sobra reconocido nuestro respeto y amor por los partidos políticos que ya conocemos y que tan bien nos representan. Se han ganado nuestra confianza gracias a ser sobradamente serios, honestos y fieles a su palabra. Bravo por ellos. Pero a veces en la vida se necesita algo más, una sazón divertida y surrealista que nos invite a disfrutar de la fiesta de la democracia como si hubiéramos tomado estupefacientes.

Por ello, y para que en las próximas elecciones haya una variedad propia del estuche de lápices de un niño, vamos a ver algunos de los partidos más, cómo decirlo, ¿curiosos? ¿extravagantes? ¿salidos de madre? ¿decididos y definidos a última hora en una despedida de soltero?