De nuevo, «dólar barato»: la inflación ya se comió casi toda la devaluación y los costos ahogan al Made in Argentina

    El regreso del servicio de importaciones “puerta a puerta” puso a la industria nacional en guardia.

    Referentes de cámaras vinculadas con ramas de actividad consideradas “sensibles”, como calzado, indumentaria y electrónica, aseguran que la estructura de costos que se manejan en el país no permite competir contra los salarios bajos que se pagan en otras naciones.

    Uno a uno, los referentes de entidades advirtieron al Gobierno que cualquier nueva flexibilización de la competencia importada traerá como consecuencia la depredación de parte del entramado productivo.

    Desde el Gobierno, no tardaron en responder. Lejos de enviar un mensaje contemplativo y benevolente, desde el Palacio de Hacienda llevaron más preocupación a los empresarios cuando se les advirtió que tienen cuatro años para reconvertirse.

    Ese será el plazo, según el ministro Alfonso Prat Gay, para “hacer dieta y gimnasia y prepararse porque luego tendrán que competir con el mundo».