De un total de 30 empresas de electrónica en Tierra del Fuego, hoy quedan sólo 4 en pie y operativas

“A ningún presidente brasileño, norteamericano o alemán, de derecha o de izquierda, se le ocurriría bastardear una industria clave para el futuro como la industria electrónica”, afirma con furia la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone.

Sus palabras tienen un claro destinatario: Mauricio Macri, quien critica con dureza a la industria fueguina. Más aun, le endilga el haber dilapidado multimillonarios fondos para un resultado final muy pobre -el mero ensamble de piezas importadas- y la responsabiliza por la falta de avances concretos y escasos desarrollos de valor agregado.


Macri lamenta que en Ushuaia “haya un único muelle” para cruceros, una inversión a la que catalogó como “menor” frente “a los millones destinados a subsidios para tener una industria armando celulares”.
Para el Ejecutivo, esa zona del país “reúne trabajo necesario y genuino para la logística de la Antártida y toda la pesca”. Con esas palabras, deja claramente expresada su visión sobre el futuro del polo austral.