Debatir o no con negacionistas, esa es la cuestión

Como solía decir Carl Sagan, la ciencia no es perfecta, siempre está evolucionado y se corrige a si misma. Pero hay teorías que se sustentan sobre un consenso y una evidencia científica tan abrumadora que no debería existir debate sobre ellas. A nadie se le ocurriría a día de hoy ponerse a discutir sobre la ley de la gravedad. ¿Por qué se debate entonces sobre el calentamiento global? Sus causas y efectos tienen el mismo respaldo que la tesis de Newton. Pero en la era de la posverdad están surgiendo movimientos negacionistas y seudocientíficos, cuyo único cometido en algunos casos es inocular simplemente la duda entre la población. Y los medios de comunicación son un perfecto altavoz para difundir su mensaje. «A inclusión dos negacionistas nos debates na prensa sobre a crise climática ven da tradición xornalista nos Estados Unidos, que tende a incorporar a presenza de todas as partes confrontadas cando se trata un tema socialmente ou politicamente controvertido, para salvagardar a suposta neutralidade dos medios. Isto, que nunha ética deontolóxica parece totalmente razoable, deixa de selo cando as controversias afecta á proxección pública de cuestións nas que unha parte ten intereses en ofrecer unha visión distorsionada dunha realidade que está obxectivada», explica Pablo Meira, Profesor de Educación Ambiental en la Universidad de Santiago.

La BBC ha sido la primera en reconocer el error y responder en consecuencia. La dirección de la Televisión y la Radio pública del Reino Unido ha decidido vetar en sus debates a las personas que defiendan posturas negacionistas. «Cuanto más se oculta una minoría más refuerza su posición, así que no tengo muy claro lo de no darle voz a los que no siguen argumentos basados en la evidencia científica. Me parece más sensato que su presencia sea proporcional a su representatividad. Es decir, el 98% de los científicos creen que la huella del hombre es la causante del cambio climático pues entonces habría que tener a nueve científicos a favor de este postulado y solo a uno en contra», asegura Carolina Moreno, directora del proyecto Concise, que este año consultará a 500 ciudadanos de la UE sobre cómo adquieren sus conocimientos científicos.