¿Debería la prensa tomar partido en la Era de Donald Trump?

A medida que campaña por la presidencia en Estados Unidos, una de las peleas políticas más tóxicas y rudas de los últimos tiempos, por fin llega a su fin, muchos periodistas, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo están confundidos por el éxito de un candidato que ha desafiado las reglas de la política y ha forzado a los editores y reporteros a cuestionarse su adhesión a los principios cardinales del periodismo: el equilibrio y la imparcialidad.

El día de las elecciones también puede llegar a ser un anti-clímax, dado que las encuestas sugieren rotundamente que los votantes decidirán por no llevarlo a la Casa Blanca. Sin embargo, Donald Trump, según el New York Times, ha puesto a prueba hasta el límite al periodismo estadounidense.


La pregunta que los periodistas tradicionales se han enfrentado es cómo cubrir a un demagogo que fomenta el odio y desafía los valores de la tolerancia, el pluralismo y la humanidad, de los cuales la democracia (y el propio periodismo) dependen? (Es decir, por ejemplo, ¿se justifica el uso de la palabra “demagogo” en la última frase?)