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domingo 20 de junio de 2021
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Del monólogo social al desacuerdo de precios y salarios

Las comercializadoras pueden armar un fideicomiso como el del aceite porque se llevan la parte del león. Arman fideicomisos para vender más barato en el país porque manejan también las ventas al exterior y exportan el 90% de lo que producen. ¡Lo que pierden acá lo cubren con lo que ganan afuera y les sobra!

Tradicionalista como la cámara que conduce, el jefe de la Sociedad Rural, Daniel Pelegrina, invirtió sus primeros minutos frente al Presidente en limpiar su buen nombre y honor. «Nosotros somos argentinos y no somos especuladores», le dijo anteayer en nombre de sus socios, en la reunión en la Casa Rosada a la que Alberto Fernández citó a los cuatro referentes de la Mesa de Enlace agropecuaria. Fue otra alusión velada a ese complejo aceitero-granelero-portuario que exporta casi todo lo que muele, concentrado en apenas nueve jugadores y dominado por multinacionales como Cargill, ADM, Bunge, COFCO y Louis Dreyfus.

Los jefes de Federación Agraria, Confederaciones Rurales (CRA) y CONINAGRO mantuvieron un discreto silencio para no cargar las tintas sobre los acopiadores. Esos grandes jugadores, agrupados en la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA), comparten con ellos a su vez el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), un superlobby creado el año pasado por 45 cámaras y entidades del sector para mejorar el diálogo con el Gobierno y disputar a la vez la representación del gran capital local. La Rural se mantuvo afuera.

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