martes 30 de noviembre de 2021
Cursos de periodismo

Después de María: Puerto Rico, la paradoja de la reconstrucción

Desolado por la destrucción y sumido en la espera de ayuda para atender una crisis humanitaria inédita en su historia, Puerto Rico enfrenta un panorama incierto tras el paso del huracán María. El cuadro general de los daños es todavía preliminar debido al derrumbe de las telecomunicaciones, pero las pérdidas aseguradas se estiman en más de 70.000 millones de dólares, cifra solamente comparable con el daño que dejó en 2005 el huracán Katrina. La isla recibió en apenas 24 horas el total de lluvia que recibió Houston por el huracán Harvey en tres días. Sin embargo, a 12 días del evento atmosférico, la mitad de la isla sigue sin servicio de agua y las imágenes de las inundaciones en los litorales costeros desnudan una historia compleja de desposesión y explotación colonial que requiere una solución inmediata. Entender esta historia en todas sus dimensiones es imperativo.

La situación puertorriqueña no se puede comprender plenamente sin tomar en cuenta el estado precario de la administración pública antes de recibir el azote de este huracán apocalíptico. La Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico (ley Promesa, por su sigla en inglés) de 2016 suspendió el orden democrático y puso las finanzas en manos de la Junta de Control Fiscal, con siete miembros designados por el congreso para controlar el erario de la isla, bajo cuya tutela se inició un proceso de bancarrota que apenas comenzaba. ¿Cómo se reconstruirá Puerto Rico y para quién será esta reconstrucción si el gobierno ha sido privado de manejar su propia chequera, no tiene acceso al crédito internacional y depende de lo que el Congreso de Estados Unidos apruebe en asistencia ?

Eso no es todo: ¿cómo se subsanará esto de cara a la presente emergencia si, antes de que María azotara la isla, en el congreso se cabildeaba para subsanar un déficit en fondos federales para salud que se proyecta en $369 millones para este año, pero que puede crecer a $1.200 millones en 2018?

Los pocos hospitales que están abiertos con generadores de emergencia están abrumados con la demanda de servicios, mientras fuera de ellos la gente muere por no tener electricidad para sus equipos médicos. Para colmo de males, se estima que la crisis en este territorio no incorporado requerirá una asignación federal adicional de decenas de millones de dólares para auxilio inmediato, y para ello tendrá que competir con Texas y Florida, que también padecieron los huracanes Harvey e Irma respectivamente y que por ser estados poseen un derecho político pleno para exigir ayuda ante el desastre.

nytimes.com  (www.nytimes.com)