Diez motivos por los que no conviene usar (todavía) el lenguaje inclusivo

1) Somos casi 600 millones los hablantes de español. El idioma evoluciona según la voluntad de la mayoría de los hablantes y el paso del tiempo que consolida el léxico. Debemos aclarar, ante la confusión general, que hace mucho tiempo que ni España ni la Real Academia Española nos imponen nada. España tiene menos del 10% de los hablantes de español y la mayoría no habitamos la península. La RAE no trabaja sola. Lo hace en conjunto con las 21 academias de la lengua. Esa asociación de academias que representan a todos los hablantes de español se llama Asale (Asociación de Academias de la Lengua). Tampoco el diccionario, consensuado por las 21 academias, se llama ya DRAE. El diccionario más importante de nuestro idioma se llama Diccionario de la Lengua Española o DLE. Es cierto que muchos, para consultarlo, entran al sitio Rae.es, pero hay que averiguar bien. El mundo de la lengua es otro. No el de los años 60 o 70. Así que el primer motivo es que no se debe ignorar a la gran mayoría de hispanohablantes, quienes decidirán si un cambio se acepta o no.