miércoles 20 de junio

Disparen contra Lula

En una decisión esperada, el Supremo Tribunal Federal de Brasil rechazó el pedido de hábeas corpus interpuesto por los abogados de Luiz Inácio Lula da Silva tras haber sido condenado por dos instancias judiciales primero a 9 y luego a 12 años de prisión. El delito que se le atribuye es haber recibido indebidamente un tríplex en la playa por parte de OAS a cambio de ventajas para la empresa constructora. Con 5 jueces a favor y cinco en contra, le tocó a la presidenta del tribunal desempatar y lo hizo en contra de Lula.

En las largas horas de debates televisados –una particularidad de la corte brasileña– se mezclaron diversos tipos de argumentaciones jurídicas, históricas y políticas y predominó la decisión de mantener la jurisprudencia de 2006. El carácter público de la reunión obligó a los jueces a argumentar en favor y en contra del recurso de Lula. Presunción de inocencia e impunidad fueron polos dentro de los cuales debía decidirse si Lula debe ingresar a prisión de manera más o menos inminente.


No obstante, como quedó reflejado en las propias intervenciones, la decisión del tribunal operó en un ambiente crispado, plagado de presiones, y en el marco de un peligroso desplazamiento de la política brasileña hacia la injerencia pública y descarada de los militares. El propio jefe del Ejército, general Eduardo Villas Bôas, declaró desde Twitter, con intenciones poco veladas, que la institución «repudia la impunidad y respeta la Constitución, la paz social y la democracia». Un mensaje claramente intimidatorio. «¡¡¡Estamos juntos en las trincheras!!! ¡¡¡Pensamos igual!!! ¡¡¡Brasil por encima de todo!!!», se sumó con entusiasmo el general Antonio Miotto. Y otro habló de espadas y caballos preparados para el combate.

Dejar un comentario