miércoles 12 de diciembre

Dónde estaban los barras y qué falló en el operativo policial de la vergonzosa Superfinal

Una barra brava puede hacer suspender un partido cuando quiere. Porque se lo deja y porque, salvo raras excepciones, no tiene consecuencias judiciales amparadas en la impunidad que les otorgan sus contactos con el poder político, policial y deportivo.

Pero el papelón ocurrido este sábado en el Monumental, con las consecuencias ya conocidas, tiene mucho más que ver con la impericia de un operativo fallido por dónde se lo mire, más allá de que el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el secretario de seguridad de la Ciudad, Marcelo D’Alessandro, relacionaron los incidentes de la final inconclusa con los allanamientos del día anterior al jefe de la barra brava de River –Héctor Godoy, alias Caverna– y a Los Borrachos del Tablón.


Cierto, golpear duro a una barra siempre puede traer consecuencias si no se hace inteligencia para desbaratar actuaciones ulteriores.

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