Dos millones y medio de cámaras convierten la ciudad china de Chongqing en la más videovigilada del mundo

Este verano, el policía Qiu Rui estaba de servicio en la ciudad china de Chongqing cuando el sistema de reconocimiento facial le envió un alerta. Según el ordenador había una alta probabilidad de que un hombre registrado por las cámaras en una plaza de la ciudad fuera el mismo que las autoridades habían clasificado como sospechoso de un asesinato cometido en 2002. Tres días después, la policía lo capturó y el hombre confesó ser la persona que buscaban.

A partir de las imágenes de la calle que toman las cámaras, el sistema de videovigilancia de Chongqing escanea en directo los rasgos faciales de las personas para codificarlos en planos virtuales de cada rostro. A continuación, compara esos datos con las caras de sospechosos registradas en la base de datos de la policía y notifica inmediatamente a los agentes cuando la coincidencia supera un umbral mínimo del 60%.

El uso de sistemas de reconocimiento facial para ayudar a la policía a resolver delitos es común en esta ciudad del suroeste de China, que en un reciente análisis de la consultora tecnológica británica Comparitech, ocupó el primer lugar entre las más vigiladas del mundo.