Eduardo De la Puente: «El Indio es un desquiciado que quiere ser el responsable ‘del pogo más grande del mundo'»

Cuando fui a ver a los Redondos a Huracán terminé yéndome a los quince minutos, prometiéndome que jamás los iba a volver a ver. Hasta ese momento no fue menos de una veintena de veces que había asistido a un show de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la mayor parte de ellos en épocas en las cuales juraban que jamás iban a grabar un disco por esa cuestión de la independencia de las discográficas.

De lugarcitos para 100, 120 personas habíamos llegado a un estadio. El bardo reinante, la ausencia de controles, la anarquía reinante entre hordas de ricoteros que, evidentemente, habían decodificado el mensaje en una forma distinta a la mía, me empujaron a escapar especialmente para salvaguardar la integridad de quien en ese momento era mi esposa.